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Carlos Velázquez Martínez

Lázaro Cárdenas, el presidente más popular que ha tenido México /

Hoy (2014) se celebran 76 años de la expropiación petrolera decretada el 18 de marzo de 1938 por el presidente más popular en la historia de México: General Lázaro Cárdenas del Río.

Fue un hecho histórico para nuestro país y creo que para el mundo entero, por la actitud revolucionaria y solidaria, asumida por los gobernantes de esa época y por el comportamiento de más de 100 mil mexicanos que acudieron a manifestar su apoyo al General Cárdenas con aportaciones en dinero y en especie para pagar la indemnización a las 17 compañías y 24 filiales extranjeras que durante muchos años explotaron y comercialización nuestros recursos petroleros.

Imágenes de esa época muestran a campesinos, jornaleros, obreros y hasta empresarios antirrevolucionarios aportando, gallinas, borregos, vacas y dinero para pagar la indemnización. Se reunieron poco más de dos millones de pesos, que era una mínima parte de la compensación, que algunas empresas estimaban más de 400 millones de pesos, pero el gesto de los mexicanos fue loable.

Y es que durante casi 50 años, entre los gobiernos de Maximiliano y Porfirio Díaz, empresas petroleras extranjeras obtuvieron millonarias utilidades porque gozaron de beneficios fiscales, franquicias aduanales y otras prerrogativas mediante la explotación y comercialización de nuestros recursos petroleros.

Sin embargo, esos forasteros no contribuyeron al desarrollo social de México, pues en las zonas de explotación y refinación no había escuelas, hospitales, centros deportivos, plantas de energía eléctrica, ni obras de saneamiento de agua.

En cambio, en los campamentos del personal extranjero había comodidades con refrigeración y protección contra insectos y enfermedades.

Además, se cometían abusos y hasta asesinatos contra los trabajadores mexicanos por grupos de policía privada.

Incluso, se narra en la historia de México que algunas empresas financiaban a grupos rebeldes que participaron en la Revolución Mexicana.

Pero, la causa principal que motivo la expropiación petrolera fue el dictamen que emitieron las autoridades laborales y judiciales de México para que las compañías extranjeras pagaran 26 millones de pesos por concepto de salarios y prestaciones a trabajadores mexicanos de las empresas petroleras, que habían promovido huelgas y juicios laborales entre 1917 y 1938.

Fue un periodo gubernamental angustioso porque México enfrentó bloqueos comerciales y se arriesgó, incluso, posibles invasiones militares de los países como Gran Bretaña, Estados Unidos y Holanda de donde eran originarias las compañías petroleras que laboraban en nuestro país.

Las empresas norteamericanas organizaron bloqueos comerciales para que no se le vendiera a México maquinaria, refacciones, tubería, material eléctrico o productos químicos para la extracción y refinación de petróleo.

Estados Unidos suspendió la compra de plata a México que representaba 30 millones de dólares anuales, y presionó a países del Caribe para que no compraran petróleo a México y difundían en el mundo que nuestro país no tenía capacidad para refinar el crudo y que lo derramaban en el mar.

La participación de ingenieros egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Politécnico Nacional fue significativa para esquematizar productos para la industria petrolera mexicana.

Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial motivó después a Estados Unidos a apoyar a México en la comercialización petrolera, porque el bloque de Alemania, Italia y Japón atacó buques mexicanos que utilizaban bandera norteamericana que transportaban petróleo hacia los países compradores.

La mejor época petrolera de México fue en el periodo post revolucionario pues a principio de la década se producían unos 10 mil barriles de petróleo y para 1921 la producción alcanzaba 193 millones de barriles.

En 1924 México abasteció el 14 por ciento de la producción mundial de petróleo, pero diez años después descendió al 3 por ciento.

Los años siguientes, fueron de crecimiento hasta que llegaron los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo con el descubrimiento de campos petroleros en Chiapas que sobreexcitó a López Portillo al expresar que nos preparáramos para administrar la abundancia.

Pero ya saben lo que ocurrió, aumentó la deuda externa, hubo devaluaciones del peso, no hubo crecimiento económico, y hasta se tuvo que importar petróleo equivalente al 15 por ciento del consumo nacional

Y es que se explayó la corrupción en el sindicato petrolero que prevalece hasta la fecha y muchos políticos se enriquecieron bajo la complicidad y consentimiento de del gobierno federal.

Actualmente México es el séptimo productor en el mundo. Los estados petroleros en México son Campeche, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas y Chiapas. Tenemos (dijo el otro) 6 refinerías y las reservas probadas nos aseguran una estabilidad económica y en hidrocarburos por al menos 30 años más, sólo esperamos que no surja otro López Portillo ni mucho menos otro Romero Deschamps.